lunes, 12 de marzo de 2012

La momificación




La palabra momia proviene del término arábico mumia (o mumiya), que significa brea o betún. Ello, originariamente, se refería a una sustancia negra, similar al asfalto, que se creía que tenían propiedades medicinales como cura de numerosas enfermedades, y que rezumaban del monte Mumia en Persia. En Egipto se usaba al creer que el cuerpo, al ser impregnado con dicha sustancia, mantendría esas propiedades en el otro mundo, de ahí el color negruzco de las momias y de ahí también que dicho nombre haya perdurado hasta nuestros días.



La palabra momia proviene del nombre de una montaña donde rezumaba una sustancia similar al betún o la brea, a la que se atribuían innumerables propiedades medicinales...

Durante el periodo predinástico los enterramientos eran muy sencillos, con excavaciones en la arena donde se depositaba el cuerpo. El contacto de este con la arena caliente del desierto provocaba una rápida deshidratación del cuerpo, incluso antes de que los tejidos pudiesen descomponerse. El descubrimiento de los cadáveres así mantenidos pudo ser lo que inspirase a los egipcios en mantener el cuerpo después de la muerte. Cuando las tumbas se comenzaron a colocar en construcciones bajo tierra, se hizo necesario un proceso especial para mantener el cuerpo y ahí surgió el proceso de momificación artificial.




Los antiguos egipcios creían en la vida después de la muerte. Pensaban que el alma del difunto viajaba hacia el Más Allá, por lo que debían prepararse para el viaje. En época del historiador griego Herodoto se realizaban, básicamente, tres técnicas de embalsamamiento, dependiendo del poder económico del difunto o de sus familiares. El método más elaborado y caro, utilizado para la clase más rica, requería de la licuefacción del cerebro a través de los pasajes nasales y la extracción de los órganos internos, excepto por el corazón y los riñones, a través de incisiones regulares. La cavidad craneal era rellenada con resina caliente y la cavidad abdominal, después de haber sido limpiada con vino de palma y aromatizantes, era rellenada con alguno de varios tipos de elementos, incluyendo especias, resinas, o aserrín empapado en resina. El cuerpo era entonces colocado en natrón, un carbonato de sodio encontrado en el Desierto Libio.





Tras la completa desecación (deshidratación o secado), que tomaba alrededor de setenta días en lograrse, tiempo equivalente a la duración que la estrella Shotis (o Sirio) tardaba en salir de nuevo por el horizonte tras desaparecer previamente por él, el cuerpo era limpiado con varias especias y aceites. Entonces seguía la elaborada envoltura de cada dedo, cada miembro, y el cuerpo entero con al menos trescientos cincuenta metros de algodón o lino, dentro del cual se envolvían brazaletes, collares, anillos, y finos amuletos, con la intención de que sirvieran para el uso del espíritu en su riesgoso viaje. Después de que el lino era sellado con resina o goma de árbol, el cuerpo era retornado a sus parientes para el almacenamiento en sarcófagos, lo que nos es familiar en el caso de los egipcios.
Como curiosidad, la momia de Tut-anj-Amon, que murió misteriosamente a los 19 años, tenía el pene en posición erecta y envuelto entre las vendas del abdomen, al modo de algunas representaciones del dios Osiris, mientras que la de Ramsés II destaca por la ausencia de dicho miembro, hecho notablemente curioso en un faraón del que es harto conocida su tan prolífica descendencia (al menos 152 hijos e hijas).
Muchas momias egipcias han sobrevivido hasta los tiempos modernos en notables estados de preservación, pero muchas se redujeron a polvo durante los exámenes científicos, o se pudrieron rápidamente cuando el vendado fue retirado. El arte de la momificación, en Egipto, sobrevivió hasta el año 392 d.C., cuando el emperador Teodosio lo prohibió…Diversas Civilizaciones.




La palabra catacumba procede del griego "katá kumbim" (junto a la cavidad). Los romanos llamaban así a la depresión existente en la Vía Apia, frente al circo de Majencio en donde, a principios del s. III, se excavó un hipogeo (sepulcro subterráneo) que se llamó por ello "ad catacumbas", denominación que se dió, posteriormente, a todos los cementerios bajo el suelo. En este tipo de necrópolis los capuchinos de Palermo descubrieron en el s. XVI que los restos óseos se conservaban con la carne flexible aunque momificada. Esto motivó que siguieran excavando nuevas galerías para depositar a los muertos y desarrollando otras técnicas de embalsamamiento.
FUENTEhttp://www.cienciapopular.com/n/Historia_y_Arqueologia/Momificacion/Momificacion.php

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