miércoles, 1 de febrero de 2012

Abu Simbel


ABU SIMBEL


A unos 20 kilómetros del territorio de Sudán están situados los sitios nubios más famosos: el gran templo de Ramsés II y el dedicado a su esposa Nefertari.
A finales de los años 60, gracias a una excepcional obra de ingeniería, los templos fueron cortados en bloques y reconstruidos 65 metros más arriba, en dos colinas artificiales, colocados magníficamente manteniendo la orientación originaria, condición indispensable para que los rayos solares, como habían planificado los arquitectos del soberano, penetren dos veces al año hasta la extrema cámara interior del templo, donde las cuatro divinidades -Ptah Menfita, Amón-Ra Tebano, Ra-Horaki Heliopolitano y el mismo Ramsés II divinizado- esperan a ser inundados por su luz.
El templo fue << descubierto de nuevo>> a principios de 1800 por el explorador y viajero J.L Burckhardt, primer europeo desde la época clásica que, disfrazado de árabe pudo visitar este sitio.
Pocos años después, el italiano G.B. Belzoni logró liberar la entrada del templo de la arena, abriendo el camino a muchísimos viajeros, entre los que destacan muchas celebridades, como el emperador Maximiliano de Baviera, Gustave Flauvert que acompañado por el fotógrafo Máxime de Camp, nos dejo preciosas fotografías.















Interior del templo


El templo principalmente dedicado a Ra Horakti, presentaba en origen cuatro colosos de Ramsés II que plácidamente observaban los límites de Egipto. Uno de ellos se derrumbó, probablemente no mucho tiempo después de su construcción, a causa de un temblor sísmico.
Ala entrada, en la primera sala del templo, se observa una nave central bordeada por pilastras osíricas, que recuerda el segundo atrio del Ramesseum. Sigue otra sala hipóstila más grande, conserva las cuatro estatuas de las divinidades.
El tema principal de las decoraciones es la batalla de Qadesh, de cuya victoria se vanagloriaba Ramsés II; recientemente ha sido redimensionada hasta hacer suponer una retirada de las tropas egipcias ante la eficaz emboscada enemiga. El templo menor de Abu Simbel fue dedicado a la diosa Hathor y a la reina Nefertiti, esposa principal y muy amada del faraón.
La fachada del pequeño templo ruprestre alterna cuatro estatuas colosales del rey y dos de la reina con el semblante de la diosa Hathor; junto a ellos príncipes y princesas hijos de la famosa pareja real.
En su interior, una sala única hipóstila, subdivida en tres naves, cada una con seis pilastras hathóricas, sigue un pequeño vestíbulo y otro pequeño santuario con Hathor con forma de vaca saliendo de la pared de la roca para proteger al faraón.



Interior del templo












                                                                          Panorámica

Espero que os guste el tema, un saludo, Isis.


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