sábado, 21 de enero de 2012

Assuan


ASSUAN

Assuan la antigua Syene, está envuelta en un escenario natural que la escoge como uno de los lugares de vacaciones más atractivos de todo Egipto.
La abundante vegetación disminuye las altas temperaturas debidas a los vientos cálidos del desierto, mientras que el Nilo, dividido por la isla Elefantina, parece más azul que aguas abajo.
Base de partida para las visitas de los templos nubianos, Assuan ofrece al turista la posibilidad de diversas excursiones arqueológicas, entre éstas por ejemplo, la visita a las ruinas en la isla Elefantina, un tiempo capital del primero y más meridional nomos de Egipto.


                                                                              Assuan


Aquí abajo la agradable sombra de un árbol sicomoro, está la entrada del nilómetro, parcialmente reconstruido en la Época Romana, con inscripciones que se remontan a Tutmosis III, Amenofis III (XIII Dinastía) y al Psammetico II (XXVI Dinastía); probablemente la construcción es más antigua.
Siempre en la isla, otras excavaciones han descubierto un templo de Khnum (XXX Dinastía) tardío y el templo de Satet, su contraparte femenina (XVIII Dinastía).
En la punta meridional de la isla fue reconstruido un templete Tolemaico con bloques que pertenecieron a los cimientos del templo de Kalabsha.

  Templo de Satet - Elefantina                                                              


                                                                                                          Templo de Khnum
                                                 
Atravesando con el falucho el río y desembarcando en la orilla occidental, se pueden visitar los hipogeos excavados en los lados de la montaña por los príncipes de Elefantina, con sus grandes y empinadas escaleras de acceso, ya visibles desde la ciudad.
Importantes son las tumbas de Sirenput I y Sirenput II, el primer supervisor de los sacerdotes de Khnum y Satet y ambos gobernadores de Assuan.



                                  Tumba Sirenput II


Tras una veloz visita al monasterio cristiano de San Simeón, construido por primera vez en el siglo VII después de Cristo y nuevamente en el siglo X, las canteras al norte de la ciudad merecen sin duda un atento exámen.
Desde aquí los egipcios conseguían la piedra para sus construcciones monumentales y para los obeliscos.
Justamente uno de ellos, no acabado, fue abandonado en la cantera después de una gran grieta.
De 42 metros de longitud, hubiera sido el más alto de los existentes.

       Obelisco en la cantera Elefantina                                             Templo de Kalabsha


                  

Espero que os guste el tema, un saludo, Isis 





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